Afrontar una ruptura sentimental con entereza17 agosto, 2016

ruptura sentimental

Las rupturas de las relaciones sentimentales siempre son un grave problema, que nos afecta a todos en algún momento de nuestra vida. La vida de pareja suele tener muchos altibajos, pero llega un momento en que los problemas que se viven a diario pueden resultar demasiado graves para que se puedan solucionar. O, simplemente, se decida que no vale la pena continuar juntos.

Ante estas situaciones, se trata de mantener la entereza y afrontar con calma la situación. Sí, sé que estoy pidiendo un imposible. La relación se termina y el dolor puede resultar demasiado difícil de soportar, pero siempre podemos actuar de manera civilizada y coherente para evitar que la situación se desborde y resulte todavía más dolorosa de lo que es.

Lo que debe prevalecer ante todo es la calma. Aunque nos parezca que se trata de una traición de la persona que hasta el momento era la pareja con quien se ha convivido, una ruptura se supera con cierta facilidad. Tras unos momentos de nerviosismo llega un momento de enfado, que puede desembocar en riñas y discusiones que empeoren la situación.

El respeto hacia la otra persona también es fundamental. Da igual lo que haya hecho o qué situación se haya producido para que la pareja se rompa. A partir de ese momento, cada uno ría por su lado y las responsabilidades serán de cada uno, no del otro. Los insultos, amenazas y reproches no aportan ninguna solución y solo traen más dolor.

Obviamente, hay unas etapas que hay que pasar y a nadie se le escapa que la tranquilidad no es precisamente algo que abunda en estas situaciones, así que hay momentos en que la “normalidad” es dejar salir los sentimientos y las expresiones que llevamos dentro. Pero en todo momento, se ha de mantener el respeto hacia la otra persona. SIEMPRE.

Tras la ruptura, la sociedad nos enseña que “nos hemos de emborrachar” para olvidar nuestras penas. Estas actitudes no traen nada positivo al desarrollo de la situación. Se ha de mantener la cabeza clara, sin dejarse arrastrar por el consumo de sustancias que pueden desembocar en una conducta adictiva.

El alcohol, las drogas, situaciones que llevan el riesgo de la adicción hasta nuestra vida, pueden resultar muy dañinas y hay que mantenerlo lejos. El control sobre las emociones y los sentimientos ayudara a que se pueda rehacer la vida y conocer a nuevas personas, con las que ser, esta vez sí, feliz.

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