Alcohol y jóvenes, un grave problema social y de salud4 marzo, 2015

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El cuerpo de un adolescente es una bomba de hormonas que puede estallar en cualquier momento. No podemos prever el comportamiento de un joven de esta edad porque está en un momento de su vida en el que todo es confuso. No es un niño, pero tampoco es un adulto, así que no sabe muy bien qué puede esperar de la vida. Por ese motivo, está abierto a situaciones que todavía no sabe gestionar y puede meterse, sin pretenderlo, en un peligroso agujero del que no se puede salir bien.

El consumo de sustancias tóxicas es uno de estos peligros a los que se exponen los adolescentes y uno a los que se exponen más fácilmente es el alcohol. Los grupos de amigos suelen reunirse en momentos festivos y siempre surge la posibilidad de consumir una cerveza o cualquier licor. Una persona inquieta como es un adolescente, puede verse atraído por el consumo desmedido del alcohol y comienzan los problemas que acarrea esta costumbre.

Si hablamos a nivel social, es indudable que no resulta agradable ver a un grupo de chavales de corta edad disfrutando de un botellón. El alcohol desinhibe y un grupo de personas ebrias puede llegar a hacer bastante ruido. No es agradable y la situación, que parte de ser un momento de diversión y alegría puede llevar a una algarabía e incluso a conflictos entre ellos.

El comportamiento social se diluye y pueden surgir peleas o altercados que pueden dar como consecuencia la rotura de mobiliario urbano,  vehículos aparcados o peor aún, daños físicos en ellos. El comportamiento del joven puede alterarse y llegar a ser otra persona si no se evita el consumo, con todos los riesgos que conlleva esto. Además, este consumo de alcohol puede llevar de manera inevitable al de otras sustancias, que unidas a su efecto puede causar estragos en el organismo del adolescente.

Porque esa sustancia, que se considera normal y de la que se alienta su consumo en reuniones sociales, ataca al organismo y puede causar serias lesiones en el cuerpo de la persona que la consume. El alcohol ataca al hígado y a otros órganos internos, afectando al crecimiento y al desarrollo del adolescente.

Hay que evitar el consumo de alcohol en los jóvenes, evitando el riesgo y sobre todo, hablando con él y dejando claro el efecto adverso que puede causar esta sustancia en el cuerpo de quien lo consume, incluso en pequeñas cantidades.

Imagen | Shay – Flickr

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