Cómo detectar el consumo de heroína8 abril, 2015

2468602414_c65e72a353_o

A veces, se puede detectar que una persona cercana está consumiendo drogas por los cambios que sufre en su comportamiento habitual. Además, hay una serie de cosas que se pueden encontrar alrededor de esta persona, además que muestren esa adicción, que si hay suerte, se puede detectar de manera precoz y ayudarle a dejarla antes de que sea demasiado tarde.

Es relativamente fácil detectar que esta persona está consumiendo algún tipo de sustancia tóxica, pero es complicado saber a qué tipo de droga se ha vuelto adicta. Una vez localizado el problema, se puede detectar el tipo de droga, para conocer bien cuál es el problema concreto, los efectos que puede tener ese consumo y las soluciones más efectivas para combatir la adicción y conseguir superar el problema.

El consumidor suele ocultarse, al menos al principio. Pero la adicción está provocada por sustancias que hacen que la percepción de la realidad cambie, por lo que la preocupación que se tiene al principio vaya diluyéndose y se cometan errores a la hora de tapar la adicción.

Una de las sustancias que más adicción produce es la heroína. Este derivado de los opiaceos funciona creando en el consumidor un estado de paz y tranquilidad engañosa, ya que el opio tiene propiedades analgésicas e hipnóticas que se han utilizado para calmar el dolor en medicina.

Su consumo se puede realizar esnifado, fumado o por vía intravenosa, por lo que requiere una serie de herramientas que pueden localizarse y ofrecer pistas acerca de su consumo y las posibles soluciones. En el caso de que se inyecte, el consumidor necesita una jeringuilla y agujas deshechables. Si se detecta este tipo de artilugios, hay que ponerse en guardia, pero no es lo único que puede ofrecer una pista.

La presencia de cucharas sucias y quemadas para preparar la droga o un cinturón o goma para marcar las venas puede ser una pista fundamental para detectar la adicción a la heroína. En el caso de su consumo fumado, pueden existir pipas de cristal o metal, que ya deberían poner sobre aviso.

En cuanto al comportamiento del adicto, este también se puede detectar fácilmente. Si ha consumido hace poco tiempo, esto se ve reflejado en su aspecto. La piel presenta un aspecto rojizo, la respiración es más lenta y su capacidad de reacción es más lenta y pesada. Su autocontrol va desapareciendo y se puede mostrar más arisco, poniéndose nervioso si considera que existe una provocación.

Ante todos estos síntomas y una constatación del consumo, es necesario hablar con la persona que consume y comenzar un tratamiento destinado a hacer desaparecer el consumo y recuperar la salud. La ayuda de los profesionales es fundamental para hacer que el enfermo pueda recuperarse de esta terrible enfermedad y rehacer su vida normal.

Entradas relacionadas

Deja un comentario