El tabaco y el alcohol, las drogas que antes se comienzan a consumir9 abril, 2015

adolescentes_tabaco

Sabemos que la edad de acceso a las drogas, tanto las que se consideran ilegales como las que son legales, es cada vez más baja. Los niños están en contacto con ellas desde muy pronto y se atreven a probarlas con muy pocos años. Obviamente, no todos comienzan el consumo de manera habitual a muy temprana edad, sino que esto ocurre cuando son algo mayores.

Pero esto, que podría ser solo una percepción social, está validada por la Encuesta sobre alcohol y drogas en España, un estudio que realiza el Plan Nacional contra la droga cada dos años sobre las respuestas de varios miles de personas de todas las comunidades autonómas.

En este se refleja que las dos drogas que más se consumen son, precisamente, el alcohol y el tabaco. Los jóvenes acceden a ellas a través de amigos, en fiestas en las que estas circulan con libertad. En realidad, se trata de drogas que están bastante permitidas por la sociedad y no se tiene muy en cuenta que los adolescentes no deben consumirlas.

Su cuerpo está en proceso de formación y es peligroso que estas sustancias entren en su organismo, por todos los efectos que causan en el mismo. Y sin embargo, la edad en la que los adolescentes comienzan a fumar se establece en los 16,4 años. El consumo habitual de alcohol es ligeramente más elevado, no demasiado. El hábito de beber alcohol se adquiere a los 16,7 años, lo que lleva a pensar que ambos consumos se producen al mismo tiempo.

Podemos establecer que la reducción de la edad para entrar en la educación secundaria, en espacios en los que juntan niños de 12 años con otros más mayores puede influir en estas primeras tomas de contacto con estas drogas. Se ha de vigilar muy bien las costumbres de estos niños y niñas, que se ven “empujados” por el grupo de amigos para comenzar a tomar alcohol y tabaco. No son sustancias que puedan ser consideradas inocuas y pueden conducir a otros consumos, como el de cannabis.

Este llega, según esta encuesta, a los 18,6 años, una edad algo superior. Todos estos datos son generales, y siempre hay casos que rompen estas estadísticas. No hay que descuidarse y recordar que prevenir siempre es mejor que lamentar no haber actuado a tiempo.

Imagen | Flickr – Gaelx

Entradas relacionadas

Deja un comentario