Las fiestas populares, una trampa que llama a las adicciones12 marzo, 2015

alcohol y fiestas

En España, es normal que cualquier celebración esté basada en el consumo de alcohol, de manera abierta y legal, pero también de sustancias tóxicas ilegales de manera más escondida. En cualquier evento fluye el alcohol de manera habitual, y donde más lo hace, con una total permisividad, es en las fiestas populares.

Estamos acostumbrados a la celebración de las fiestas populares, tanto en pequeños pueblos como en grandes ciudades, este tipo de fiestas están montadas alrededor del consumo desmedido. Basta con ver imágenes de las grandes fiestas de este país, como los Sanfermines, las Fallas de Valencia o la Feria de Abril, en las que lo normal es ver a muchas personas consumiendo grandes cantidades de alcohol.

No solo esto, sino que es normal asociar estas grandes fiestas con comportamientos incívicos, que causan cierta alerta social. Todos los altercados que surgen en estas fiestas están relacionados con el consumo del alcohol, en su mayoría, pero también con las otras sustancias que se consumen de forma habitual en esos días, en los que parece que está todo permitido.

Las fiestas de los pueblos pequeños también están vertebradas en torno al consumo del alcohol, e incluso se pueden encontrar fiestas que reciben nombres tan claros como La procesión de los borrachos. Esto podría entenderse como una costumbre más, que no tiene mayor repercusión, pero en realidad esconde más problemas de los que podemos pensar.

El consumo de alcohol se ha instalado con comodidad en la sociedad y parece que se percibe como totalmente normal.  Las festividades que incluyen este tipo de celebraciones ayuda a que las personas que no suelen tener costumbre de beber alcohol, entren en contacto con él y potencia los problemas que puedan tener los adictos a esta sustancia.

Además, como hemos podido comprobar en otros artículos, el consumo de alcohol puede conducir hasta el consumo de otras sustancias, haciendo que el problema se intensifique.

El comportamiento incívico que viene acompañado por el consumo del alcohol es también algo a tener en cuenta. La desinhibición resultante causa no pocos conflictos, destrozos en las calles y peleas entre consumidores, afectados por el alcohol. Se ha de trabajar para separar el concepto de fiesta del de consumo de sustancias tóxicas, algo que evitaría muchas adicciones y supondría la solución de muchos problemas graves en la vida de las personas que aprovechan esos días para dar rienda suelta a su adicción.

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