Marihuana medicinal, algo muy distinto al consumo habitual4 julio, 2016

marihuana medicinal

 

La presencia de la marihuana en medicina es algo que se conoce desde hace tiempo. Como tantas otras plantas, la Cannabis Sativa tiene varios principios activos que se pueden utilizar para paliar diversos efectos adversos de varias enfermedades. Estos principios activos son el tetahidrocannibol (THC) y el cannabinol (CBD), y como tantas otras sustancias extraídas del mundo vegetal, tienen aplicaciones médicas.

Hasta aquí, todo normal. Pero el cannabis se consume también en un uso recreativo, lo que lo convierte en una sustancia tóxica que no es legal. Sus efectos son tremendamente dañinos en este caso, aunque hay miles de mitos que equiparan su uso en medicina con el con el consumo que se realiza de esta manera.

El uso medicinal del cannabis no tiene nada que ver con el consumo recreativo, que causa numerosos problemas sociales y de salud

 

Cuando se prescribe un tratamiento de “marihuana medicinal” se habla de aplicar los principios activos del cannabis (THC y CBD) para paliar dolores y aliviar los síntomas de tratamientos activos y más agresivos, como la quimioterapia, algo que no tiene nada que ver con el consumo adictivo que se asocia a esta sustancia.

La mayoría de veces se administra a través de píldoras que contienen estas sustancias, tal y como se hace con cualquier otra medicina. El consumidor solo nota sus efectos positivos, sin acabar sufriendo los efectos perniciosos de su consumo. Esto sucede porque está consumiendo las dosis recomendadas por el médico y que son las indicadas para causar los efectos que se buscan y nada más.

Hay otras maneras de suministrar estos principios activos y sí, también se puede administrar fumados. Depende de los facultativos la forma de suministrar estos principios activos, que desde luego, no buscan en ningún caso ofrecer un uso recreativo de una sustancia que resulta muy dañina en esa forma de administración.

El uso de la marihuana terapeútica se suscribe al ámbito medicinal y no debe confundirse nunca con una autorización médica para tomar sin problemas una sustancia que mal administrada, como tantas otras, es perjudicial, como tantas otras medicinas a la que se le da un mal uso.

 

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